miércoles, 10 de mayo de 2017

MARTÍNEZ GARCÍA, UNA MUJER MUY LUCHADORA.

Julio César SÁNCHEZ GARCÍA
Dulce Verónica Martínez García es la madre de los jóvenes Wilfrido Joaquín y José Carlos Martínez Martínez, quienes practican la lucha olímpica y que, con constancia, tenacidad y arduo trabajo, buscan cristalizar sus sueños y metas, para lo cual cuentan siempre con el apoyo económico, pero sobre todo las palabras de aliento, el abrazo único y verdadero de un ángel con el que comparten los mejores momentos de la vida.
En entrevista, dijo sentirse muy orgullosa de que sus hijos se enfoquen en un deporte, el cual les brinda disciplina, valores, “los maestros que están a cargo de ellos son muy responsables y los apoyan en cada una de las etapas en las que van pasando, en los eventos, en los que están pendientes de ellos, sus entrenamientos son constantes, pero sobre todo la disciplina que ellos tienen al ser atletas de alto rendimiento”.
Los jóvenes están buscando tanto un beneficio personal como en conjunto, al ser parte de la selección del estado de Oaxaca, “es un orgullo verlos luchar por sus sueños”.
Lamentó que el sacarlos ha sido difícil ya que como madre soltera, se tiene que programar en cada uno de sus gastos, en educación, familia, inculcarles valores, para que estén encaminados hacia un visión hacia un proyecto de vida, “esto ha sido muy complicado porque al final de cuentas son hombres, un poco rebeldes al estar en la etapa de la adolescencia, pero siento que el mismo deporte nos ha ayudado bastante con la parte de la disciplina, orden, respeto”.
“Con la fuerza y el apoyo de Dios, no nos soltamos de su mano y hemos logrado sacar a los niños adelante y buscando un mejor porvenir para ellos”, indicó.
Para Martínez García, es una bendición de Dios, “es un tema a veces delicado ya que a veces criticamos a las madres solteras o jóvenes, sin ver que ellas tuvieron el valor de decir sí, me la juego, me arriesgo y voy sola luchando por ellos, a comparación de otras que a lo mejor se arrepienten o no tienen el valor y se deshacen de ellos, con el tema polémico del aborto, pero cada quien toma sus decisiones y en este caso me la jugué y voy por mis hijos, lucho con ellos diariamente”.
Cada que ellos suben al colchón a competir, ella siente una emoción muy grande, “aprendemos juntos de los fracasos, no siempre les ha tocado ganar, el perder es un aprendizaje para ellos, como parte de la vida, que a veces se gana y otras se pierde, pero de lo que perdemos aprendemos mucho más”.
El ejemplo de ser valiente, constante, con una sonrisa siempre en el rostro, es asimilado por sus hijos, a quienes les ha enseñado que si caen, tienen que levantarse para volver a empezar, “como mamá no me queda de otra, pasamos situaciones difíciles en el periodo en que mi padre estuvo muy grave de salud y que por ello, ellos tuvieron que ingresar al Internado Ignacio Mejía, creo que Dios sabe porque hace las cosas, nos puso en ese camino”.
Criticó a los padres de familia que amenazan a sus hijos con meterlos a un internado por portarse mal, ser rebeldes, “mis hijos entraron por una necesidad de salud de mi padre, Demetrio Ávila Aquino, q.e.p.d., que nosotros vimos la forma de poderlo cuidar y ellos tuvieran haciendo una actividad, pero Dios nos puso en el camino al internado, al profesor Dionisio Arenas Cruz que  nos ha enseñado amar la lucha olímpica, que nos ha permitido conocer personas maravillosas en toda la República Mexicana, tanto atletas como entrenadores, asociaciones y jueces”.
Y es que, gracias a este deporte ella tuvo la oportunidad de ser juez de mesa, “me he ido empapando de este deporte y he podido viajar con mis hijos, gracias a esa peculiaridad, y me he ido enamorando de la lucha olímpica y creo que lo principal es eso, tener a tus hijos ocupados en algo productivo, en un enfoque deportivo, en unas metas buenas y no en la calle, porque desafortunadamente actualmente la juventud está muy descarrilada”.
Recomendó a las madres de familia que lleven a sus hijos a practicar algún deporte, ya que pueden tener un campeón en sus hogares, “que no nada más es educación física, es enfocarse a un deporte que te inculque valores, obligación, que los mantenga ocupados, porque al menos ellos salen de la escuela, comen, hacen su tarea, se bañan y a entrenar y prácticamente no les da tiempo para nada más, muy rara vez están en la casa viendo televisión o haciendo alguna actividad”.
Un atleta en un deporte como es la lucha olímpica, no tiene vacaciones, descansos, domingos, no hay eventos sociales, navidades, nada, debe concentrarse 100 %  a sus estudios y a su disciplina, “por ejemplo, en Semana Santa cambiaron el horario de sus entrenamientos a dos veces al día, y en proceso de olimpiada a veces son hasta tres veces al día, almuerzan, comen y cenan lucha olímpica”.
Martínez García es una aficionada de primera de la lucha libre profesional, “es cómo algo que  me llena, desde muy pequeña mi padre me sentaba a ver con él  en la televisión las luchas y me llevaba a las luchas “moleras” que son luchas de barrio que se hacían en las colonias, soy una espectadora que me gusta ver el trabajo de los chicos, el cual es muy difícil, complicado, los admiro y respeto, porque se arriesgan hacer lo que muchos no hacemos, arriesgan el físico, su salud, todo con tal de complacer a su público, a la afición, tanto rudos como técnicos”.
Para ella, es como el pleito eterno entre el bien y el mal, mismo que se da entre los rudos y científicos, “me encantan, me divierto, me la paso muy bien y les agradezco bastante a todos los luchadores que tienen el valor de subirse a un ring, es algo admirable, más a las luchadoras que ya son varias y que están en este deporte extremo, ya que el subirse, arriesgarse y el votarse de la tercera cuerda para caer en plancha, llaves y contra llaves, que uno que como aficionado a veces los critica, los alienta, aplaude o abuchean”.
Fue sincera al comentar que no le gustaría que sus hijos fueran luchadores profesionales, “pero tampoco los limito, siempre he tratado de apoyarlos y que se hagan responsables de sus decisiones, si en un dado caso deciden ser parte de la lucha libre, no me quedará más que apoyarlos, pero como madre, así como todas, queremos que busquen una carrera o profesión, y si como hobbie o parte alterna de decir, esto me apasiona y lo voy hacer, yo los apoyaré”.

¡¡¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES!!!






No hay comentarios:

Publicar un comentario